Articulo de Javier Ricou, día 28 en la Vanguardia.
Fue una sorpresa cargada de emoción, con mucho sentimiento y en tierra propia. Joaquim Ibarz, corresponsal de La Vanguardia en América Latina desde hace tres décadas, fue ayer protagonista de un inesperado homenaje (para él) en el VIII Encuentro de Periodismo de Altura, celebrado en Castejón de Sos, en el Pirineo aragonés.
Ibarz, que pasa ahora una temporada en España, es uno de los
padres - junto con el periodista del ABC,Enrique Serbetode estas
jornadas y sus colegas aprovecharon la apertura del encuentro para
entregar al corresponsal de La Vanguardia una placa, que recogió de
manos del presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, después de que
Joaquim Ibarz - natural de Saidí (Huesca)-haya ganado el premio
internacional de periodismo más antiguo del mundo, instituido en 1938.
Se trata del María Moors Cabot, otorgado por la Universidad de Columbia
(Nueva York). Ibarz es el primer periodista no americano que recibe este
reconocimiento. Es el fruto de casi 30 años de periodismo en
Latinoamérica, pero también el reconocimiento al considerado, por muchos
de sus colegas, como el maestro de los corresponsales. Ibarz, que sólo
ha fallado un año a este encuentro de "periodismo de altura", agradeció
el detalle y confesó a los presentes que su gran ilusión es poder
celebrar con sus amigos este premio en su segunda patria, que es México.
Entre los ponentes en la jornada había periodistas de El País,El
Periódico,El Mundo y Televisión Española.